Badalona tiene mucha finca de los sesenta y setenta, con pasillos largos y habitaciones pequeñas y instalaciones que han llegado al final de su vida útil. Es justo el tipo de web vivienda en el que la reforma da más salto de valor.
Lo que más se pide suele ser unir cocina y salón, rehacer el baño completo y sustituir la instalación eléctrica. Sobre esa base, el resto depende de cada caso.
La parte administrativa varía según el alcance: si no se tocan elementos estructurales ni fachada suele bastar una comunicación previa, mientras que tocar estructura o fachada obliga a licencia con proyecto.
Algo que ahorra disgustos: exigir el desglose por partidas y metros y dejar una partida prevista para imprevistos. Detrás de un alicatado viejo casi siempre hay sorpresas.